Llámame tonta, pero todos los días pienso en tí. Aunque sea solo un ratito. Me gusta jugar con nuestros recuerdos, esos que ahora son solo mios, y por un momento revivir esa sensación. Sí esa, la que sientes cada mañana cuando respiras y tus pulmones se llenan de aire, pero cuando se llenan de verdad. Cuando parece que tu sonrisa atontada nace de la boca del estómago, o de cada poro de tu piel erizada. Esas sensaciones que tenía cuando tu estabas.
Dijo una vez Bob Marley que el truco está en recordar sin que duela, y yo ya el truco lo tengo controlado. Lo que aún no controlo es eso de quererte, cada día un poco más o un poco menos, cada día diferente; Pero la cuestión es que ya no se como querer a otro ser que no seas tú.
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